30 oct 2018

¿Qué sabías tu, Zidane? ¿Y tú, Cristiano?

Gabriel Rodríguez

El final de la temporada pasada y el inicio de esta ha sido tan caótico y catastrófico para el Real Madrid que resulta, cuando menos, curioso -por no decir sospechoso.


Al término del partido que le dio el decimotercer título europeo -sí, al término. No a los dos días o tres-, la principal estrella del Madrid anunciaba su marcha del club. "Fue muy lindo jugar para el Real Madrid", dijo Cristiano Ronaldo cuando aún caía papelillo en el césped de Kiev y la orejona danzaba entre manos blancas.

Días después -no semanas ni meses-, Zinedine Zidane renunciaba a su cargo como entrenador blanco. Después de una temporada que solo salvó la Champions (Terminaron mal la Liga y eliminados de La Copa), el siempre oportuno 'Zizou' dio un paso al costado porque "No podía manejar la plantilla como quería".

¿Será que el francés se visualizó con su cabeza friendo en aceite como hoy está la de Julen Lopetegui? ¿Será que CR7 no quiso pasar por tamaña humillación a esta altura de su carrera luego de ganar su quinta Copa de Europa?

Algo parece estar pasando en el Real Madrid. Algo que no nos quieren contar. Algo que va mucho más allá de la evidente incapacidad de Lopetegui para gestionar la plantilla, su poco tino para hacer los cambios que revolucionen los partidos y su clarísima mala suerte (entre postes y lesiones).

Los fichajes fueron pocos y no han sido explotados más allá de Courtois, el quinto portero más goleado de la Liga. Odriozola juega poco y Vinicius hace golazos en el Castilla.

La situación de Keylor Navas, así de entrada; otra mala temporada de Benzema y Bale, llamados a sobresalir tras la salida de Cristiano; Asensio desaparecido, Isco teletransportado a tres campañas atrás, Marcelo con amnesia defensiva, Casemiro permisivo como nunca antes, Kroos errático, Modric fundido, Carvajal lesionado ¿Qué más puede pasar?

Lopetegui culmina su peor año deportivo sin ninguna duda. Hace cuatro meses se posicionaba como uno de los técnicos con mayor posibilidad de llevarse la Copa del Mundo entre los 32 que llegaron a Rusia. Su equipo jugaba realmente bonito y efectivo. Lo entendía a la perfección y lo interpretaba como él soñaba.

Pues en un pestañeo se quedó sin disputar un minuto del Mundial, su equipo terminó dando vergüenza ante el anfitrión y su nombre muy manchado. Todo por aceptar -y anunciar antes de tiempo- una suculenta oferta del Real Madrid. El equipo que ahora lo echa por no estar a la altura de los objetivos.

"Una gran desproporción entre la calidad de la plantilla del Real Madrid, que cuenta con 8 jugadores nominados al próximo Balón de Oro, algo sin precedentes en la historia del club, y los resultados obtenidos hasta la fecha", rezó el comunicado oficial del club madrileño que justificó la crucifixión del entrenador vasco.

Pero ¿Es realmente su culpa? ¿No hubiese pasado esto con Zidane y Cristiano? No me queda claro. La temporada terminará respondiendo esas preguntas. Por ahora, con el Madrid noveno en La Liga e incómodo en La Champions, falta ver si el Melilla saca provecho también en la Copa del Rey.

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