3 ene 2020

El Oso de Queens

Pete Alonso se ganó a los fanáticos de Los Mets no solo por sus jonrones, sino por su intensidad y carisma dentro del terreno de juego

Gabriel Rodríguez (@GabUCV)

Peter tenía días celebrando. Para un niño de siete años, ser campeón de las Pequeñas Ligas de Tampa Bay está a nivel de cualquier Serie Mundial; como la que sus queridos Yanquis habían 
logrado llevarse un par de años atrás, en el 2000, contra sus vecinos de Queens: Los Mets.  Justo entonces, una carta inesperada hizo que ese título supiera aún mejor: “Gracias por mantener la reputación de nuestro equipo”, decía. 

¿Qué podía ser mejor que Joe Torre, mánager de los Yanquis, te felicitara directamente? Seguramente pocas cosas. La historia no podría acabar mal. Vivir a unas calles del estadio George  Streinbrener y jugar con su mismísimo nieto, Joe. Todo encajaba, tal y como contó Michelle Alonso, su madre, al New York Times en julio de este año. 

Catorce años más tarde, luego de terminar sus estudios en la Universidad de Florida, aquel pequeñín, ahora con 21 años, fue tomado en la segunda ronda del draft justamente por aquellos Mets derrotados a principio de siglo por los Yanquis y que venían de perder otra Serie Mundial un 
año antes ante los Reales de Kansas City.

David Wright, luego de batallar con las lesiones, dijo adiós como jugador en 2018. Quien fuera la cara de Los Mets de Nueva York durante 15 años, tuvo que cerrar una carrera brillante arropado del cariño de su público. “El capitán” se retiró y Los Mets, una franquicia con dinero pero sin éxito, 
buscaba a un nuevo líder que guiara en el terreno a un equipo llamado para ser contendiente en el Este de la Liga Nacional y uno de los protagonistas en las venideras postemporadas.

Un jugador de todos los días que liderara al equipo en el terreno. Que acompañara a un staff de pitcheo envidiable con Jacob deGrom, Noah Syndergaard, Zach Wheeler y Steven Matz; que evocaba –en la teoría- a aquella época dorada de los Bravos de Atlanta de Maddux, Smolts, Glavine y compañía. Buscaban a ese Jeter de los Yanquis, al Chipper de los Bravos, a su nuevo Wright. Su punto de mira, desde hace unos años, estaba puesto en Michael Conforto, pero la irregularidad propia de los primeros años no le ha permitido tener ese estatus.

Y así llegó la comunión del “Oso Blanco”, como le llaman a Pete Alonso en el clubhouse metropolitano, con un equipo que casi hace historia. Al momento del juego de las estrellas, Los 
Mets estaban a siete juegos del segundo comodín y tenían por delante a Milwaukee, Arizona, San Luis, San Diego, Pittsburgh, Colorado, Cincinnati y San Francisco. Solo aventajaban a Miami, que estaban fuera de carrera mucho tiempo antes.

Fue en ese momento que el ahora famoso Lets fucking Go Mets impuesto a batazos por Alonso comenzó a hacer un efecto especial. Los Mets comenzaron a ganar y a ganar. Lograron ganar 15 de 
16 partidos entre finales de julio y principios de agosto y en un punto se colocaron a medio juego de la clasificación. Finalmente la remontada no se dio, pero culminaron terceros en la carrea por el comodín a tres partidos de distancia. 

La gente quizás se pueda quedar con los 53 jonrones (récord para un novato en MLB), que además lo convirtió en el mayor jonronero de la temporada en todas las mayores. Muchos ya lo dan como 
el Novato del Año seguro en La Liga Nacional luego de terminar líder entre los novatos de 2019 en BB (72), Hits (155), SLG (.583), OPS (.941), CI (120, el segundo novato tuvo 79) y además fue segundo en 2B (30) y cuarto en promedio (.260). Incluso algunos destacan que se haya llevado el Derby de Cuadrangulares de mitad de temporada siendo su primer año en las Grandes Ligas. Pero es lo primero, su liderazgo, su comunión con el público del City Field que se tomó como suyo ese 
liderato de cuadrangulares, su intensidad en cada turno, en cada jugada a la defensiva lo que lo convirtió, en su primer año como grandeliga, en la camiseta más vendida de la organización, y en 
la bujía del equipo.

Sin saber si será en definitiva ese líder que buscan Los Mets desde hace años, las siguientes  temporadas en Queens seguramente girarán en torno a lo que haga o deje de hacer el carismático 
Oso Blanco.

30 oct 2018

¿Qué sabías tu, Zidane? ¿Y tú, Cristiano?

Gabriel Rodríguez

El final de la temporada pasada y el inicio de esta ha sido tan caótico y catastrófico para el Real Madrid que resulta, cuando menos, curioso -por no decir sospechoso.

13 oct 2018

¡Beisbol, viejo amigo!

¡Hola! Veo que estás bien, y eso me alegra un montón. Sé que estás golpeado por la situación, pero sigues en pie y eso me satisface. Eres otro venezolano más sobreviviendo, aunque sabemos que la mayoría está peor que tú.

Hoy te escribo ya no por nostalgia -aunque siempre habrá de eso cuando se trata de ti-, ni por tristeza, ni por rabia. Hoy te escribo feliz por recordarte. Cada minuto alejado de ti ha sido para crecer y mejorar como ciudadano, como persona y como parte de una familia.

Ha valido la pena. No te voy a engañar. La distancia y el sacrificio de dejarte allá no ha sido en vano. Eso no quiere decir que no extrañe tus desveladas, tus madrugones, la corredera, la viajadera, el mal comer y el cansancio. Aunque ahora me canso más, parece mentira. Supongo que haciendo lo que amas, el cansancio es como más sabroso.

Sobre todo extraño las historias que contábamos juntos. Verlas de primera mano y aprender a contarlas contigo era algo indescriptible. Las de Barquisimeto, las de Puerto La Cruz, Maracay, Valencia o las de Caracas. Daba igual el lugar, todas eran únicas y llenas de pasión.

Te cuento que por aquí está todo bien. Tenemos lo necesario para estar tranquilos. Victoria y yo tuvimos una hija. Se llama Helena y es Hermosa. No sé si llegue a conocerte algún día, pero le hablo mucho de ti, de eso puedes estar seguro. Y tampoco sé si le vayan a gustar tanto las historias como a nosotros, pero yo cada vez que pueda le trataré de mostrar lo bueno de contarlas. En eso estoy ahora, viviendo a mi familia a plenitud.

Sigo contando historias. No tantas como quisiera ni mucho menos de la manera que quisiera, como tú y yo sabíamos hacerlo, ¿Sabes? No son ni mejores ni peores, son solo distintas y esto está bien.

Por ti no me preocupo. A pesar de que muchos de nosotros estamos lejos, aún te queda Humberto, Valmore o Andriw, por ejemplo, que te van a tratar como te mereces. De eso no tengo ninguna duda.

Te prometo que no te perderé la pista, aunque ya sabrás que los horarios europeos complican un poco todo. Espero que, como todos los años, tengas una gran temporada y que las historias que cuentes sean positivas y enriquecedoras para todos.

Me despido con todo mi cariño para ti y con la certeza de que tanto tú como yo estaremos bien.

Un fuerte abrazo, amigo mío.

Gabriel.


26 jun 2018

La noche más larga de Argentina


Messi espera tener su gran noche en Rusia / EFE
Gabriel Rodríguez

No hay ningún otro futbolista que haya marcado más goles que él con esa camiseta. Nadie, vistiendo esos colores ha entregado más oportunidades de gol a sus compañeros. Ante la extraña ausencia de talento en su generación, él cargó con el equipo para darle un pase, con el cuchillo entre los dientes, a la copa del Mundo en Rusia.

16 jun 2018

Se levanta el telón y se ve a España


Gabriel Rodríguez

España se está acostumbrando, quien sabe si para bien o para mal, a ser el centro noticioso del mundo. En medio de grandes escándalos de corrupción, el partido más señalado –El PP- ganó las elecciones generales, aunque sin la mayoría suficiente para gobernar sin acuerdos.