| EFE |
El fútbol es de momentos. En la cancha, un equipo puede tener diez minutos de dominio sobre el otro e inmediatamente ser superados por sus rivales. Todo es cuestión de aprovecharlo. Fuera de la cancha, al parecer, también. Antes del Mundial de Brasil, nadie hubiese imaginado una presentación tan apoteósica para un jugador colombiano de 23 años de edad.
El Real Madrid, aunque insistan en que ya lo tenían estudiado desde antes, jamás hubiese preparado una bienvenida tan importante para James Rodríguez si no hubiese sido el jugador revelación del torneo mundialista.
+.jpg)
